Mañana cumplo 16 años en este muladar que de pronto se hace pasar por red social y me pareció una buena idea hablar un poquito de ello y aprovechar para lanzar mi primer artículo por aquí ya que es una característica por la que pagué muy entusiasmado y en unos meses hay que renovar y no la estoy usando.
Abrí una cuenta en el ahora desaparecido Twitter (larga vida al rey) el 16 de diciembre de 2009, o sea que soy de la generación previa al boom de esta red social que vendría más tarde en 2010. La razón por la que abrí una cuenta aquí es porque tuve una pelea bastante intensa con mi novia del momento por algo que hice, dije o publiqué en Facebook, ni siquiera me acuerdo. Sí, desde entonces ya tenía yo un problema con ese maldito congal que de pronto se hace pasar por red social y es que yo nunca quise realmente abrir Facebook, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
La cosa es que una vez cerrado Facebook y con el internet de la primera década del siglo sin grandes opciones qué ofrecer como alternativa, lo primero que cruzó por mi mente fue “¿y ahora que voy a hacer en línea?” Así que empecé a buscar y me topé con el pajarito (estrictamente sin albur).
En ese momento, esta red era un páramo yermo, o como se dice coloquialmente: puro cerro. A diferencia de Facebook que para entonces ya era el jefe, Twitter era una cosa bastante rudimentaria y a diferencia de lo que muchos usuarios nuevos experimentaban, para mí fue bastante fácil entenderle. Me llamaba @ChavaPerezFauno.
“Facebook es una herramienta compleja para gente sencilla, Twitter es una herramienta sencilla para gente compleja”
Les estoy hablando de una red en donde cada “tuit” (no eran posts en ese entonces) sólo podía tener ESTRICTAMENTE 140 caracteres, incluidos hashtags, menciones y enlaces, lo que era toda una aventura porque les estoy hablando de una red en donde no había multimedia nativa, o sea, no podías subir fotos, menos videos y había enlaces en donde sí o sí tenías que utilizar alguna herramienta que los acortara o simplemente no te alcanzaba el espacio.
Usábamos herramientas externas para todo: acortar enlaces, teníamos “yfrog” para fotos, para videos definitivamente “YouTube”, incluso surgió una herramienta llamada “twitlonger” que te permitía hacer tuits mucho más largos poniendo un enlace que se comía la mayoría de los 140 caracteres y que todos odiábamos porque era como un sacrilegio…
“Si no te cabe en 140 caracteres, entonces no lo pongas”.
Las herramientas externas no se limitaban a servicios multimedia, incluso usábamos clientes externos para entrar a la red porque la app oficial era una basura. Yo empecé con UberTwitter en el Blackberry, después me cambié a iPhone y use Twittelator PRO y luego “tweetbot” (larga vida al rey), hoy todos están muertos, incluido el Blackberry. En esta parte debo decir que pagar por usar Twitter no es algo nuevo, ni novedoso, en ese tiempo yo ya le depositaba con mucho gusto a estas aplicaciones por darme opciones extra que con la mierda de app oficial ni siquiera se podían imaginar, de hecho empecé a usar “Tweetbot” porque la aplicación oficial colapsó en iOS y simplemente era inutilizable.
Por supuesto no existían los hilos, así que si tenías una idea que valiera la pena para transgredir los límites establecidos sin usar la herramienta externa y ser funado por los usuarios duros y tradicionalistas, entonces numerabas (1/17, 2/17) y así…
El timeline era diferente también porque las menciones que hacías aparecían directamente ahí en la cronología, había gente que nunca te contestaba para mantener “la limpieza del TL”. Tampoco había la opción de ver contenido por intereses o con un algoritmo aprendiendo qué es lo que te gusta y mostrártelo, nel, ahí era estrictamente lo que seguías y en el orden en el que se iba publicando. Ahí sí se usaban los hashtags para buscar información sobre algún tema en específico, irónico es que ahora el dueño los odie, cuando fue justo aquí que se volvieron tendencia en todo el internet (si, allá en Meta no sólo se robaron la idea de Facebook).
Me han tocado todos los cambios importantes de la plataforma, desde “el nuevo twitter” hasta Elon Musk, pasando por el cambio de la estrellita del favstar al corazoncito que ahora cambia de forma cada que hay un evento importante, el #PIMPMyFede y ahora la revolución cultural de la IA en donde “Grok” y “xAI”, que ahora es dueña del establo, están jugando un papel crucial dentro de este nuevo esquema (este artículo se escribió SIN IA).
Y así navegando, aguantando, viendo arrobas pasar (algunas a mejor vida), llegamos a la era de X y de las palomitas azules que pagan por twitter y que algunas se niegan a dejar de decirle así. No es la primera vez que de manera oficial el servicio ofrece características especiales a cambio de billetes, existió el Twitter Blue en algún momento, pero el servicio nunca llegó a México y realmente no sé qué era lo que ofrecía. Intenté comprarlo durante algún viaje a Estados Unidos, pero a mi tarjeta mexicana le dijeron “stay on your side of the fucking river” y pues ya no se me hizo.
Hoy sigo siendo muy feliz en esta red y no me iría a ninguna otra, incluso los farsantes que migraron a Bluesky o Threads indignadísimos (porque de eso se trata), ya están de vuelta y duplican contenido en todas las redes (yo lo hago, pero jamás me fui de aquí). Yo creo que me voy a morir tuiteando, a menos que algún día el algoritmo me detecte como generador de odio o bot y me borre de un plumazo, quién sabe (me ha pasado).
Y bueno, en esta era donde pagar por algo que podría tener gratis me hace feliz aprovecharé para escribir más seguido en este espacio. Tampoco es la primera aventura bloguera que inicio, de hecho tengo más de los que puedo mantener, cada uno con un enfoque específico y una periodicidad que jamás he respetado, así que es una buena oportunidad para hacer de este espacio un blog sin periodicidad y sin ningún tipo de enfoque, dense una vuelta de vez en cuando por acá, igual y encuentran algo nuevo e interesante, aunque lo más seguro es que no.
Por mientras disfruten también de este muladar, que para muchos es la mejor red del mundo (yo soy uno). Y pues en retrospectiva, creo que hemos crecido bastante y avanzado para estar a la vanguardia de los tiempos, aunque no creo que superemos nunca al imbécil de Zuckerberg y su ejército de centinelas bots que custodian sus redes, pero hay cierta belleza en pertenecer a una minoría en cualquier parte, aunque de repente lleguen extraviados de otros rincones del internet a intentar mostrar su superioridad, esos solitos llegan y solitos se van, ni los pelen.
¿X es mejor que Twitter? No lo sé, lo que sé es que sin Twitter no podría haber X y sin X, Twitter probablemente sería un lugar abandonado y con las ventanas rotas, como X, pero más triste. Yo agradezco que después de 16 años pueda seguir aquí, comentando y compartiendo con ustedes en un lugar donde la interacción horizontal es más importante que nunca durante los tiempos que vivimos, para algunos, así que no quiero que desaparezca… Y por eso, seguiré pagando por Twitter.
Aprovechando, dense también una vuelta por mis otras aventuras blogueras, algunas están chidas:
☠️ Semanario del Fauno
🗯️ Mocos a Todos
🃏 Joker in the Pack
🎸 Faunocaster Starstuff
🗺️ La Saga de los Mundiales
🦸♂️ Unsung Heroes
🛣️ El Sendero en Blanco y Negro
🥋 KickwireTKD Editorial
Y ahora también el Blog X, que también mantendré en mi página personal:








